El Kaiserhof es un hotel tradicional y acogedor en Viena, de gestión familiar y cuatro estrellas. Su decoración en tonos pastel y la colección de arte que recuerda el glorioso pasado de Viena crean un ambiente único.
El hotel ofrece a sus enamorados visitantes el programa "Sueños y Rosas", cuyo día comienza con un desayuno con champán y pralinés vieneses y termina en la sauna. Situado en el corazón de la ciudad, desde aquí son fácilmente accesibles muchas atracciones como la Ópera o el Palacio Imperial de Viena.
Durante el invierno podemos patinar por la pista de hielo de 6.000 metros cuadrados frente al Ayuntamiento y en cualquier época del año dar una vuelta en carruaje, a ritmo de vals, para coronar un día perfecto en la capital austriaca.
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